El Dolor, maestro de vida.


El Dolor, maestro de vida.
Desde que comencé mi labor como terapeuta el dolor ha sido un elemento de mi entera atención; el percibir en el otro sufrimiento y aflicción ha sido una realidad que ha estado muy presente. En mi trabajo como mediadora del proceso del dolor de nuestros pacientes siempre me he caracterizado por ayudar al paciente en la canalización de su dolor; haciendo presencia como un coach al momento de las técnicas fisioterapéuticas fuertes; dándoles herramientas para tratar de tolerar un poco la experiencia dolorosa; más de una vez, para mí fue totalmente significativo sostener la mano de ese paciente que tiene miedo, ansiedad incluso frustración al percibir que va a recibir una técnica dolorosa; pero que esa, le permitirá avanzar en su rehabilitación. 
Así, para mí las experiencias del dolor de los demás y las mías me han demostrado que en muchas oportunidades una experiencia difícil, dolorosa o desagradable también conlleva consigo un aprendizaje personal implícito; si bien no soy amiga del decir “tiene que dolerle para que aprenda” tampoco puedo ser hedonista para negarme a que el dolor desde tiempos antiguos permitió a las personas vivir penas innecesarias o sufrimientos mayores.   
Si bien, el dolor es un elemento desagradable en la vida de cualquier; es importante también identificar qué tipo de compensación emocional puede estar generando el dolor que me lleva a rehabilitación; que tipo de beneficio está ocasionando en mi vida personal. BENEFICIO???; Pues si beneficios, el dolor inconscientemente nos genera algunos elementos positivos a nuestras vidas; los cuales pasan desapercibidos.
Siempre que atiendo a mis pacientes con dolor agudizado los invito a reflexionar a través de meditaciones guiadas sobre qué tipo de compensación trae el dolor; les pregunto ¿Qué están ganando con el dolor? La atención de la familia, la cercanía de alguien especial, que estén pendientes de ti, que los hijos le atiendan, un tiempo de descanso... ¿Qué ganancia tiene tu dolor; siempre tomando en consideración que el dolor es una respuesta real y desagradable; pero que de forma solapada me enseña cuales son mis limites; el sentir dolor me ayuda a reconocer y agradecer las sensaciones agradables de la vida, permite ver las situaciones con otra perspectiva, te ayuda a valorar tu salud; e incluso te hace más humano y noble; puesto que, el dolor nos recuerda que nuestro vehículo físico es perecedero; la estructura amerita de cuidados, mantenimiento y autoconciencia. Les invito a reflexionar sobre las interrogantes que planteo…. Y entonces que beneficios te proporciona tu dolor… Te invito a pensar en ellos.
De todas formas; ante un dolor de muy alta intensidad; comparto un punto representativo de la Medicina Tradicional China ubicado entre el 1er y el 2do metacarpiano, a nivel de la mitad del segundo metacarpiano su nombre en mandarin es Hegu y su nombre alquímico Unión de los Valles; la pronunciación fonética “Jegu” el cual es considerado un punto aspirina; coadyuvante en los dolores de alta intensidad; un leve masaje con presión pulsátil puede ayudarle en la disminución del dolor.
Lcda. Karen Useche

Pensando.. ando
Resonador del Canal de Intestino Grueso 4IG Hegu o "Fondo del Valle"

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